Un coche clásico de ensueño para que vuestro día aún más especial, hará ese recuerdo más intenso. Con un toque de atemporalidad que sólo puede lograr un vehículo del año 1955. Un Citroën 11c limousine de color negro para dar la solemnidad adecuada al momento, pero con un interior blanco capaz de hacer soñar al más romántico. El efecto en vuestro reportaje fotográfico hará carecer de sentido la frase "Siempre nos quedará París". Adecuado para bodas, pedidas, aniversarios, cenas románticas, imagen y para esa idea que quieres hacer realidad. |